Revise su ropa interior
Revise su ropa interior. Otro signo al que puede prestar atención es la aparición, aumento de la cantidad o cambio de la consistencia del mucus cervical (el material que hace que sus braguitas queden pegajosas). Después de acabar su período, no espere mucho, por no decir nada, de mucus cervical. Al ir avanzando el ciclo, notará un aumento de la cantidad de mucus con un aspecto a menudo blanco o nuboso y, si trata de estirarlo entre sus dedos, se romperá. Al irse acercando la ovulación, este mucus se hará más copioso, pero ahora será más delgado, más claro y tendrá una consistencia resbaladiza y parecida a la clara de huevo. Si intenta estirarlo entre sus dedos, se alargará como un cordón de unos pocos centímetros antes de romperse. Éste es otro signo de que se está acercando la ovulación, así como un indicio de que debe salir corriendo del cuarto de baño y ponerse a la labor en el dormitorio. Una vez ha tenido lugar la ovulación, puede que su ropa interior vuelva a estar seca, o que el mucus se haga más grueso. El mucus cervical, combinado con la posición cervical (véase más adelante) y la TBC, puede ser un instrumento extremadamente útil (aunque algo sucio) para detectar el día en que es más probable que ovule (y le da mucho tiempo para hacer algo al respecto).
Conozca su cérvix
Dado que su cuerpo siente los cambios hormonales que indican que un óvulo va a ser liberado del ovario, empieza a prepararse para las hordas de espermatozoides que entrarán, para proporcionarle al óvulo las mejores probabilidades de ser fecundado. Un signo detectable de que la ovulación se está preparando es la posición del cérvix. Al empezar el ciclo, el cérvix –el paso en forma de cuello entre la vagina y el útero que tiene que ensancharse durante el parto para dejar paso a la cabeza del bebé– está bajo, duro y cerrado. Al acercarse la ovulación, se retrae, se ablanda un poco, y se abre lo justo para dejar pasar los espermatozoides, que se dirigen hacia la diana. Algunas mujeres pueden notar estos cambios con cierta facilidad, y a otras les es más difícil. Si desea probarlo, investigue su cérvix a diario, utilizando uno o dos dedos, y registre en una gráfica sus observaciones.
Esté atenta
Si es igual que el 20% de las mujeres, su cuerpo le hará saber cuándo está teniendo lugar la ovulación: una punzada de dolor o una serie de calambres en la parte baja de su abdomen (generalmente localizada en un lado, el lado donde está ovulando). Llamado mittelschmerz (la palabra alemana para “dolor medio”), este recordatorio mensual de la fertilidad se cree que es el resultado de la maduración y liberación de un óvulo desde un ovario.
Haga pis en el palito
Los equipos de predicción de la ovulación son capaces de detectar la fecha de su ovulación con 12 a 24 horas de adelanto, midiendo los niveles de la hormona luteinizante o LH, que es la última de las hormonas que alcanza su máximo antes de que se dé la ovulación. Haga pis en un palito y espere a que el indicador le diga si está a punto de ovular.
Vigile el reloj
Otra opción en el arsenal de los tests de ovulación es un dispositivo que puede llevar en su muñeca, y que detecta las numerosas sales (cloruro, sodio, potasio) que hay en su sudor, que difieren en los distintos momentos del mes. El llamado aumento de ion cloruro tiene lugar incluso antes del aumento del estrógeno y de la LH, de forma que estos tests de ion cloruro le proporcionan a la mujer un paréntesis de cuatro días para saber cuándo puede estar ovulando, frente al período de 12 a 24 horas del test de la LH. La clave del éxito en el uso de esta tecnología punta está en asegurarse de tener una línea de base muy precisa de sus niveles iónicos (lo que significa que debe llevar el aparato en su muñeca durante al menos seis horas seguidas para tener la línea de base adecuada).
Escupa un poco
El test de la saliva analiza los niveles de estrógeno en su saliva cuando se acerca la ovulación. Cuando está ovulando, una mirada a su saliva bajo el ocular que lleva incorporado el equipo le revelará un patrón microscópico que se parece a las hojas de un helecho o al hielo en el cristal de una ventana. Este test es más barato que los palitos.
Esté en forma pero manténgase fresca
buen programa de ejercicios puede ponerla en el buen camino para concebir, y además tonificará y fortalecerá su musculatura, preparándola para las desafiantes tareas de transportar y dar a luz a su futuro bebé. También puede que la ayude a librarse de ese exceso de peso. Sin embargo, no debe pasarse de la raya, dado que un exceso de ejercicio (especialmente si se queda demasiado delgada) puede interferir en la ovulación, y si no ovula, no podrá concebir. ¡Y manténgase fresca! Un aumento de la temperatura corporal prolongado puede interferir en la concepción. (Evite los baños calientes, las saunas y la exposición directa a las almohadillas y mantas eléctricas, por las mismas razones.)

Comentarios
Publicar un comentario